La Diputación de Alicante aprobó con carácter urgente, el destino de tres millones de euros para ayudar a los Ayuntamientos a hacer frente al gasto social motivado por la crisis del coronavirus.

Juan Bautista Roselló, Diputado Provincial ha señalado que estas ayudas sociales de 3 millones de euros para la Provincia y 738.000€ para la comarca de la Marina Alta, (el 24,6% del total de la ayuda a nivel Provincial) la más alta que se ha dado nunca en ayudas sociales directas,  por su importe, por su distribución en función de la población de cada municipio, beneficiando especialmente a los pueblos  más pequeños que tienen menos recursos y medios, a través de la Mancomunidades de la Masma y la Mancomunidad de Pego, Adsubia y Les Valls tienen como objetivo reforzar los medios de que disponen los Ayuntamientos de la Marina Alta para poder atender  a las personas y familias que por su situación económica o dependencia pueden ser más vulnerables a la situación que se está viviendo por el Covid-19.

Desde la Diputación Provincial de Alicante se va ha hacer todo posible para estar más que nunca al lado de nuestro pueblos, y especialmente al lado de las personas y familias que más lo pueden necesitar. Este es un primer paquete de ayudas y no se descarta seguir buscando más recursos para ampliar otro paquete de ayudas si este se agota.

Las ayudas podrán ser destinadas a:

  • Reforzar los servicios de proximidad de carácter domiciliario para garantizar los cuidados, el apoyo, la vinculación al entorno, la seguridad y la alimentación, especialmente los dirigidos a personas mayores, con discapacidad o en situación de dependencia, compensando así el cierre de comedores, centros de día, centros ocupacionales y otros servicios similares, considerando el mayor riesgo que asumen estas personas en caso de contagio. Estos servicios comprenden la ayuda a domicilio en todas sus modalidades y cualquier otro de análoga naturaleza que se preste en el domicilio de la persona usuaria.
  • Incrementar y reforzar el funcionamiento de los dispositivos de teleasistencia domiciliaria de manera que incrementen el ritmo de contactos de verificación y la vigilancia de la población beneficiaria de dicho servicio.
  • Trasladar al ámbito domiciliario, cuando sea considerado necesario, los servicios de rehabilitación, terapia ocupacional, servicios de higiene, y otros similares, considerando la suspensión de atención diurna en centros.
  • Reforzar los dispositivos de atención a personas sin hogar, con el personal y medios materiales adecuados, asegurando que tanto ellas como quienes las atienden estén debidamente protegidas, y posibilitar la ampliación, tanto en el tiempo de estancia como en intensidad, de los mismos.
  • Reforzar las plantillas de centros de Servicios Sociales y centros residenciales en caso de que sea necesario realizar sustituciones por prevención, por contagio o por prestación de nuevos servicios o sobrecarga de la plantilla.
  • Adquisición de medios de prevención (EPI).
  • Ampliar la dotación de las partidas destinadas a garantizar ingresos suficientes a las familias, para asegurar la cobertura de sus necesidades básicas, ya sean estas de urgencia o de inserción.
  • Reforzar, con servicios y dispositivos adecuados, los servicios de respiro a personas cuidadoras y las medidas de conciliación para aquellas familias (especialmente monomarentales y monoparentales) que cuenten con bajos ingresos y necesiten acudir a su centro de trabajo o salir de su domicilio por razones justificadas y/o urgentes.
  • Otras medidas que las Comunidades Autónomas, en colaboración con los Servicios Sociales de las entidades locales, consideren imprescindibles y urgentes para atender a personas especialmente vulnerables con motivo de esta crisis, y sean debidamente justificadas.