Primero la seguridad de las personas, después las soluciones. Es por eso que ayer se decidió conceder una prórroga de una semana para que los afectados desalojen las viviendas, en total 10 de las que 5 están habitadas permanentemente. Ripoll ha estado permanentemente pendiente de la evolución del problema y aunque comprende la desesperación de los vecinos ve complicado ofrecer una alternativa a aquellos que no tienen familia ni lugar alternativo para alojarse. Sin embargo se ha trasladado el problema a los Servicios Sociales al no existir una bolsa de viviendas para estos casos. La Comunidad de Propietarios asegura que se ha puesto a trabajar de inmediato con un técnico para dar solución a la afectación de los cimientos del edificio. Sin embargo el plazo se aventura largo y las lluvias vuelven a amenazar con agravar el problema.