De nuevo en entredicho los locales de ocio en la Comunitat Valenciana. Pero ya no sólo por ellos, si no porque tras registrase un brote en uno, muchos jóvenes no han querido someterse a las pruebas PCR. Esto pone de nuevo en el ojo del huracán a los locales de ocio nocturno que tratan de cumplir todas las medidas de seguridad y se encuentran con esta rebeldía e inconsciencia que además precipita una situación que ha hecho que la valenciana haya subido entre las que más el número de contagiados.

Por ello, el Consell ha dictado una orden por la que desde este fin de semana los controles de policía se intensificarán y endurecerán las medidas de seguridad. Y es que sólo la mano dura parece que es lo efectivo.

A pie de agosto, es muy alto el cumplimiento del uso de la mascarilla por ejemplo en Dénia. Sin embargo entre los «playeros» o lugares más allá del casco urbano más céntrico, hay un número destacado que no la lleva.

Sea como fuere y a falta de datos oficiales, es cierto que el Departamento de Salud de la Marina Alta ha visto subir levemente algún caso aislado y por el momento la buena noticia es que no se ha registrado ningún brote a pesar de que la policía ha intervenido algún que otro botellón en las playas y ha vigilado alguno de los locales de ocio nocturno que están que penden de un hilo a pesar de que han tomado todas las medidas posibles, pero que de seguir esta línea general, la seguridad, tras las pérdidas sufridas por el prolongado cierre, serían irreversibles.