Seguro que la intensidad es la mejor arma del CD Dénia, pero a veces y según plantea el rival el partido, hay que poner más cabeza que corazón. Aunque este le sirvió para recuperar un punto frente a un equipo que llegó a un Diego Mena sin público, con la lección bien aprendida: cerrar bandas y nutrir la defensa.

Por ello habría que borra la primera mitad con un Dénia que no estuvo nada fino excepto la ocasión de Panucci que venía de sumar tres goles y buscó el gol ante un Eric Barber que hizo la parada del partido en la primera mitad. Mitad que no tuvo ni historia ni goles.

La segunda parte comenzó de nuevo con la «negra» de Maxi que parece salir a los partidos con el pensamiento del error. Y así fue. Un balón que fue suyo, acabó dejando suelto un balón que le robó el delantero y la pifia marcó los minutos iniciales de la segunda mitad. El 0-1 descentró totalmente a los dianenses que estuvieron «muertos» los minutos siguientes lo que aprovechó el Rafelcofer para en una contra y después del protagonismo de la madera, primero a tiro de Panucci y después Ferrán fallando un penalti dejaron paso al segundo gol forastero.

A partir de ahí buscó el Dénia a Juanito en banda con Ferrán de lateral y único hombre capaz de levantar la cabeza, cabeza que dio a Juanito el acortar distancias y a pesar del poco tiempo que quedaba, permitir dosis de optimismo que se transformó en un golazo de Panucci quien se rompería poco después y aunque Juanito vió la segunda cartulina, no quedaba tiempo para más aunque elcolegiado dio, cinco minutos extras. Pero todo era colgar balones sin que nadie llegara a cazar ninguno.

En resumen, lo mejor el resultado visto lo visto en un partido que esta vez no fue del Dénia visto en los anteriores encuentros.