Los vecinos de las urbanizaciones que vieron como las llamas del fuego de hace unos días les robaron parte de sus vidas, explotaron el lunes en la reunión que convocó el Ayuntamiento para explicar las ayudas disponibles y para remarcar que no van a pedir la declaración de zona catastrófica porque es una figura legal que «no existe desde 2007».

El encuentro contó con la presencia de Isabel Fuentes, una representante de la dirección general de Protección Civil y Emergencias de la Subdelegación del gobierno en Alicante quien desglosó las ayudas disponibles para los afectados por este tipo de sucesos y invitó a todos a rellenar un formulario para acogerse a ellas, el formulario está disponible en la OAC y el plazo concluye el 13 de octubre.

Algunos de los testimonios de los vecinos son trágicos y es que muchos de ellos recordaron que han remitido numerosos escritos al Consistorio para denunciar el estado de las parcelas abandonadas, tanto públicas como privadas y la respuesta ha sido la callada. Unas parcelas que fueron combustible para el fuego de hace unos días y que a la postre fueron las que llevaron a sus viviendas los desperfectos. Ahora escucharemos uno de los testimonios de una de una de las asistentes que enfadada expresó su opinión, lamentó que no le ofrecieran ninguna solución y decidió abandonar la reunión.

Esta intervención fue ampliamente aplaudida, pero también otra de una vecina que pedía mano dura para los propietarios de esas parcelas que no las limpian y recordó que la administración tiene herramientas para entrar en ellas y actuar. A esta vecina, y a otros que exigían mayor diligencia administrativa el alcalde les respondió, que en un año llevan 200 ordenes de ejecución de terrenos abandonados.

Otro vecino, se interesó por, si el Ayuntamiento había pensado en eximirles del pago de las tasas por cortar árboles. Son 92 euros los que se deben pagar por cada árbol talado. José Chulvi ha manifestado que es una ordenanza con la que hay que cumplir.

Respecto a las ayudas, serán para aquellos que estén empadronados en Xàbia y la vivienda afectada por el incendio sea la habitual. Si esto se cumple, después hay que mirar el nivel de renta y los daños que se han producido.

Las ayudas son de varios tipos:

Vivienda totalmente destruida: un máximo de 15.000 euros
Vivienda sin elementos estructurales destruidos: máximo 10.000 euros
Partes de la vivienda: máximo 5.000 euros
Enseres de la vivienda: electrodomésticos, cocina, camas necesarios para vivir, máximo 2.500 euros.

Respecto a la renta, el máximo anual de una familia de dos miembros es de 26.000 euros, con lo que son muchos los afectados que entre unos requisitos y otros creen que no van a ver ni un euro de esas ayudas estatales.