Era una de las caras más conocidas de las carreras populares.

Maxine Mackinnon salía cada día de su casa de Murla a entrenar. Era una veterana con currículum mundial, admirada por todo el Circuit a Peu por su bravura y constancia, pero también por su calidad de atleta que conservaba en la sesentena. Se distinguió corriendo por el Balearia Dianium. Muchos años en el podio de su categoría y mucha humanidad personal.

Con su muerte el Circuit a Peu a la Marina Alta se queda huérfano.