Ha sido un tiempo prolongado desde comenzaron las obras pero también una reivindicación en general por el aislamiento que el ferrocarril ha producido en la Avenida Joan Fuster en el cruce con Pintor Lloréns. Por fin han terminado unas obras que pretenden darle sentido a la Avenida Joan Fuster en su condición de Ronda, aunque queda incompleta al tener que desviarse la circulación hacia la Plaza Jaume II ya que hay desde ahora dos direcciones norte sur de doble carril. En este tramo nace una rotonda, hay semaforización y paso de peatones dejando el espacio para el futuro tranvía con una plataforma que además salva el obstáculo que la llegada a la estación producía el «trenet».