Lo propio sería enviar un mensaje de felicidad al estilo de los innumerables mensajes navideños, Gifs, vídeos más o menos sentidos e inteligentes que pueblan las redes sociales, whatssAPPs y demás medios tecnológicos, que por cierto nos han privado de lo más sincero y real que hay para felicitarnos: la voz, la palabra, curiosamente cuando hoy todos los móviles se contratan con llamadas ilimitadas, o sea, gratuítas. Pues bien, desde estas letras este es nuestro mensaje:

  • Que no seamos nosotros los más felices del mundo estos días
  • Que no pidamos salud a falta del dinero que no nos ha tocado en la lotería
  • Que no abarrotemos nuestra mesa de manjares que luego vamos a tirar a la basura
  • Que no nos deseemos todo aquello que utilizamos por tradición y educación, sin sentirlo de verdad
  • Que no nos regalemos más que lo necesario. Abarrotar la base del árbol o la habitación la noche de reyes, no nos hace más felices

Nuestro mensaje es:

  • Compartir la tristeza que acompaña a aquellos que acaban de perder algún ser querido estos días
  • Tener siempre presentes a todos los que se fueron antes
  • Compartir la zozobra de aquellos que pasan por una enfermedad incurable así como la de los suyos
  • Un apartado para aquellos que no conocen ni por asomo la Navidad porque viven bajo el terror de las guerras, las animaladas que provocan los sin escrúpulos o las mujeres aterrorizadas por estar bajo la presión del machismo criminal
  • Comprar algún juguete menos en favor de los que no van a ver ni a los Reyes Magos por vergüenza
  • Si tenemos a nuestro alcance a algunas personas que no tienen nada que llevarse a la boca, compartir con ellos cualquier cosa

Y que conste que esta trascendencia con la que hemos escrito este mensaje, no lo es, por lo que podríais fácilmente tildarlo de “beatería” y mucho menos de demagogia pura y dura. Es aquello que los que hacemos MONTGORADIO hemos debatido hoy y traducido en este mensaje, por supuesto y no por ello, sin tener también un recuerdo especial para cuant@s nos seguís