Se trata de un desafío en el que las protagonistas son mujeres que han ganado la
batalla al cáncer
Solidaridad, deporte y esperanza con mujeres fuertes y valientes a la cabeza. Esos son
los pilares esenciales por el que se rige el ambicioso Reto Pelayo Vida-Vuelta a
España a Vela que ha desembarcado hoy jueves 20 de agosto en Marina el Portet de
Dénia; y que cuenta con la estrecha colaboración del Club de Vela local que dirigen
Chiqui González y Yann Lythgoe.
Hasta la ciudad alicantina se han desplazado Ángela Pumariega, medalla de oro en
Londres y directora del reto, y Diego Fructuoso, entrenador olímpico de la clase Finn
de vela y director deportivo de la competición, con el fin de decidir qué aventureras
formarán parte de este gran reto que se iniciará del 12 al 26 de octubre de 2020.
Está previsto que los próximos días sean de máxima intensidad para las once mujeres
que se han seleccionado para cubrir las cinco plazas que les darán el pase directo para
participar en la Vuelta a España. El nexo en común de estas once ganadoras es la
valentía, pues son, al igual que las más de 300 candidatas iniciales que se presentaron
al reto, mujeres que han ganado la batalla al cáncer.
Las primeras en llegar a Dénia han sido María Aldama, Nuria Gómez y Lorena
Madrid, quienes, junto con la olímpica Pumariega y el entrenador Fructuoso, fueron
recibidas por el director de Marina El Portet, Luis Mira. Mira ha felicitado a los
deportistas y les ha invitado a disfrutar del ocio y la gastronomía que ofrece la ciudad
al tiempo que les ha brindado su “total apoyo en esta magnífica iniciativa que aúna la
solidaridad y el deporte náutico”.
María Aldama, Nuria Gómez y Lorena Madrid han confesado que están nerviosas,
“nosotras practicamos deportes, nos hemos iniciado en el mundo de la vela, y somos
conscientes de que las cinco seleccionadas van a estar a bordo de un fórmula uno del
mar, con un grupo de profesionales que darán la vuelta a España, por lo que vamos a
intentar darlo todo y demostrar nuestra valía”. En este sentido cabe destacar que el
Reto Pelayo Vida se centra en la apuesta de mujeres que no son expertas deportistas
náuticas, es decir que son mujeres comunes, supervivientes de un cáncer, a quienes se
les da la oportunidad de vivir una experiencia única en el mar.
Las tres coinciden en que “se trata de una oportunidad de oro” y lanzan un mensaje
positivo “luchar contra el cáncer es posible, queremos que todas sepan que no están
solas, que como ellas somos muchas las que luchamos y las animamos a buscar
refugio también en el deporte, porque a nosotras nos ha ayudado muchísimo”.