El Modernismo es un movimiento artístico de finales del siglo XIX y principios del XX, principalmente arquitectónico y decorativo, que se caracteriza por representar temas relacionados con la naturaleza, por el empleo abundante de las líneas curvas y asimétricas y la incorporación de novedades derivadas de la Revolución Industrial, como el hierro y el cristal. Pues en Alcoy (Alicante), tuvo uno de sus principales focos en nuestro país. Ahora, en una ruta llena de historia, recorremos los lugares más destacados del influjo de aquella corriente.

A la ciudad alicantina el Modernismo llegó gracias a su importante desarrollo industrial y su vínculo sociocultural con la alta burguesía. Esta época de grandes cambios sociales dejó en aquella urbe un legado que hoy constituye un patrimonio artístico singular incluido en la Ruta Europea del Modernismo.

Edificios como el Círculo Industrial, la Casa del Pavo, el antiguo edificio del Parque de Bomberos o el Conservatorio de Música y Danza muestran una tendencia vinculada hacia formas como el Art Nouveau, no exenta de componentes historicistas, neo-rococó y cierto gaudinismo influencia del Modernismo catalán.

El primero (calle Sant Nicolau, 19), fue sede social de la burguesía alcoyana. En la misma calle, pero en los números 15-17, la Casa del Pavo fue construida en 1908 por Vicente Pascual. Albergó el estudio del pintor modernista Fernando Cabrera. Destacan los pavos reales y la cúspide con mosaico de cristales.

El Modernismo no fue privativo de la vivienda burguesa, sino que dado su valor estético y social, se manifestó también en los diseños de portadas de comercios, en el antiguo edificio de la Subestación Hidroeléctrica y el Matadero Municipal, en numerosa fachadas de fábricas de los alrededores de la Plaça Gonçal Cantó e incluso de algunos de los panteones del Cementerio Municipal.

La ruta modernista por Alcoy puede ir acompañada con otro itinerario por las calles y edificios del municipio para conocer su pasado industrial. Alcoy fue una ciudad con especial relevancia en la Revolución Industrial, especialmente en el sector textil, aunque también en el metalúrgico y la industria papelera.

Como testimonio de todo ello, Alcoy cuenta con ejemplos notables de edificaciones fabriles, desde los primitivos molinos papeleros y batanes hasta grandes fábricas de manufactura combinada. Entre los inmuebles, sobresalen ejemplos como el antiguo edificio de Papeleras Reunidas y la antigua fábrica de Ferrándiz y Carbonell.

Reflejo de la sociedad industrial alcoyana merece también poner en valor del viajero una visita al cementerio de Alcoy, con ejemplos de eclecticismo, art dêco o racionalismo. Desde 2012 forma parte de la Ruta Europea de Cementerios, considerada Itinerario Cultural por el Consejo de Europa. Un camposanto de belleza como el asturiano de Luarca.

Si de naturaleza hablamos, el paisaje de Alcoy cobra relevancia especial en el Parque Natural del Carrascal de la Font Roja, un enclave privilegiado donde poder gozar de la vegetación del bosque mixto mediterráneo.

Un mes ideal para visitar el municipio alicantino es abril, cuando se celebran las Fiestas de Moros y Cristianos en honor a San Jorge, que están declaradas de Interés Turístico Internacional. O bien también hacerlo en Navidad, la víspera de Reyes, cuando el 5 de enero por la tarde tiene lugar la Cabalgata de Reyes Magos más antigua de España, cuyos orígenes se remontan al año 1866.