Dos noticias con una misma fuente: el Ministerio de Infraestructuras. La primera es que finalmente hay un reconocimiento implícito del rescate de la AP7 en enero del próximo año. La autopista quedará libre de peaje, si bien no es oro todo lo que reluce. Antes, la institución de Fomento deberá estudiar alguna respuesta para el aumento del tráfico que lógicamente se espera. Por otro lado, el tráfico pesado se desviaría por ella para evitar el colapso que sobre se produce en la nacional 332 a su paso por las poblaciones que recorre y ello obliga a estudiar y a mejorar la cantidad de vehículos que soportará y los tramos por reparar.

Respecto al Tren, se confirma lo esperado y es que cada día que se habla del mismo surgen impedimentos. Los últimos apuntan a que el Ministerio ha vuelto a solicitar un informe (¿cuantos van ya?) sobre el impacto ambiental. Este trámite es el principal para dar luz verde al proyecto de redacción (sí, todavía) y licitarlo mientras el tramo Gandía – Oliva tampoco está resuelto.