Lo peor los dos incendios animados por el viento de poniente que se dieron tanto en la Vall de Gallinera como en Castells.

La tarde del sábado se vio sorprendida por las llamas y los sonidos de los medios aéreos de extinción que estuvieron trabajando junto a las brigadas de tierra hasta anochecer. Pero la batalla ha seguido durante la mañana del domingo cuando se han dado ambos por controlados no sin bajar la guardia debido al viento fuerte que sopla estos días en la comarca. 180 hectáreas calcinadas en el primero y 16 en el segundo sin dar por cerrada la alerta agravada por el calor con temperaturas de 38° que suponen la «mejor» compañera del fuego con también medida como alerta naranja.