De nada vale hablar de las ocasiones perdidas, de un penalti clarísimo escamoteado por un mal colegiado o de un gol anulado y un tiro al larguero. Porque esto indicaría la superioridad frente a un modesto equipo que marcó en las ocasiones que tiró a puerta. Pero un equipo muy compacto que jugó muy junto con una defensa sólida y sin miedo. Marcó primero ante tres defensores y Maxi que pudo hacer más. Igualó Jaime que merece más minuto en la recta final del partido y cuando los dianenses se fueron a por el partido de forma alocada de nuevo y peor, en el 90 cabeceó el rival ante tres defensores de mayor envergadura.

De nuevo el Dénia pasa  ser un equipo vulgar si no le mete la quinta marcha. Con un Josep que no entrenó y fue de la partida pasando totalmente desapercibido. Tres centrales si bien Lucas, que de momento no aporta nada y es superado con facilidad, jugó de lateral. Jordi más solo que la una. Santafé demasiado cerca de la defensa y con temor a ir adelante. O sea un centro del campo despoblado y unas líneas separadísimas todo lo contrario que el rival, junto, aguerrido pero poco más. Sí, con más fe. Y así celebró el triunfo, como si hubiera ganado la liga. Falta citar a Koke envergadura, trabajo y poco más como hombre isla en punta. Sin juntar líneas, el Dénia se vuelve vulgar.

En definitiva partido para sacar conclusiones técnicas y rectificar dentro de las escasas posibilidades que se tienen en plantilla porque se han dado pasos atrás desde el comienzo de la segunda vuelta.