Era un partido importantísimo, este que el equipo disputaba en La Nucía antes del parón navideño. Sobre todo para el técnico Esteban, cuestionado por sus planteamientos y los malos resultados de los últimos partidos. Pues bien, en La Nucía contra el filial que ahora dirige Juan Carlos, Esteban planteó un inteligente partido, muy distinto a los anteriores, jugando a la contra y dejando al contrario la pelota para hacerle daño después. Además sujetando bien el centro del campo y juntando líneas.

Es cierto que no estuvo presente Santafé, criticado a pesar de su extraordinaria calidad, por ralentizar el juego y sobre todo no ser ese hombre que defiende los ataques contrarios. Casualidad o no, el entrenador apostó por Peña ya que no dió resultado subir al medio centro a Ferrán y la prueba fue buena porque además subió a Pablo también a esa demarcación, colocando a Escobar en el lateral derecho.

Panucci volvió a ser el jugador determinante y además de marcar de penalti fue una pesadilla para el rival y jugó un partido completísimo. Además ayudado por Fayé cada día más en forma y con una defensa inexpugnable con Ferrán y Escobar destacando.

En suma tres puntos que alivian la situación y que deben devolver al equipo la confianza en que puede y debe dar más de sí, además de jugar más compacto y menos alocado.