La afición pedreguera que acudió en buen número al Diego Mena salió soliviantada con el colegiado y uno de los jueces de línea. Todo empezó cuando en una posición dudosa según el ángulo visual, de contrataque que propició el penalti y la sentencia con el 3-0 obra de Ferrán. Hay que decir en honor a la verdad que el jugador dianense arrancó con velocidad superando a dos defensores y por tanto jugada legal, más que el penalti que pudo ser falta al borde del área.

Pero el Dénia esta vez encontró el gol. Jugó comos siempre con garra y aprovechando lo que mejor le va, la rapidez de algunos jugadores como Kevin o Juanito. Incluso esta vez el técnico apostó por poner en ataque a Josep que a los cinco minutos mandó una volea desde unos 20 metros entrando por toda la escuadra. Magnífico gol.

En esas arrancadas típicas locales llegó el segundo tanto obra de Kevin. No se cumplía todavía la media hora y el Pedreguer ofrecía dos facetas clave: la línea defensiva, muy asequible y poco contundente y la calidad  de algunos jugadores como Joe. En ese contraste los visitantes ofrecían bastante debilidad y sólo tuvieron una ocasión en un balón que pilló adelantado a Maxi y el balón botó sobre la raya. Además se encontró con dos handicaps, el mejor Maxi, el de la segunda parte y las dos expulsiones en los minutos 21 y 35 de la segunda mitad.

En ella el Dénia realizó todos los cambios volviendo Vicent al equipo y cuando el partido ya miraba el crono llegó otra jugada típica del Dénia con Jordi marcando el cuarto y definitivo tanto.

Este resultado llega en un momento bueno tras los que cosecharon los equipos que están por debajo y más de cara a la falta de gol y fortuna y el convencimiento de que los dianenses siguen siendo un equipo incomodísimo para sus rivales al que hoy le acompañó el gol.