Pocas veces se ha vivido en el CD Dénia una situación surrealista como la actual. Tres meses después, los jugadores siguen sin cobrar. La moneda de cambio que fue apartar a la Presidenta para que brotara el dinero para cumplir con los pagos a la plantilla tampoco fue la solución. La Directiva sigue en estado pasivo y el Director Deportivo a la búsqueda de unos recursos que no han sido los esperados. Entre tanto los jugadores han dicho un basta poco habitual, seguramente porque creen algunos que puede haber “milagro”. No entrenan, esa es la decisión tomada, pero jugar sí. Picados por la promoción, no sólo juegan, si no que ponen una intensidad que se traduce en victorias, una tras otra.

En el campo del Portuarios, les bastó un arreón en la segunda parte para ganar el partido con un gol de Rubio. Con la baja de Ferrán volvió Jordi a jugar de central y la primera parte fue muy nivelada pero sin apenas juego vistoso. Incluso Panucci cerca del descanso pudo ya haber sentenciado el partido. Porque desde el principio se intuía que en una contra el Dénia ganaría el partido.

El Portuarios salió más envalentonado pero sin embargo tuvo Santafé otra nueva oportunidad clara que en el 70 Rubio se encargaría hacer efectiva. A pesar de que el Portuarios quería, no podía con los dianenses intensos y ordenados ante su superioridad y un voluntarioso equipo y poco más.

Esta semana hay parón por Semana Santa. Los jugadores anuncian que no entrenarán pero jugarán los partidos. Todo esto convierte la situación en un surrealismo inédito, del que se puede esperar lo mejor y lo peor.