El tejido productivo empresarial de la Marina Alta, con ser fuerte, se encuentra terriblemente encajonado. El Turismo sigue siendo nuestra mayor fuente de ingresos y cada vez hay más emprendedores que se arriesgan en agroalimentaria. Es el sector industrial el que hemos dejado de lado durante décadas, y lo necesitamos.

Hay proyectos, hay emprendedores y hay voluntad de desarrollar una industria propia en la comarca. Las que tenemos invierten en investigación y desarrollo, exportan sus productos, ofrecen empleo estable y diversifican la economía de la Marina Alta. Siendo como es un sector imprescindible para la competitividad, ¿por qué no despega? Básicamente por dos motivos: la carencia de infraestructuras y la escasez de suelo industrial.

En los últimos tiempos los escasos polígonos diseñados en la comarca de la Marina Alta han seguido una pauta común: desarrollos en suelos privados y configuraciones propias de polígonos comerciales, no industriales. Y eso con suerte. Hay polígonos en marcha desde hace décadas en los que parece que se instalen las empresas por castigo, ya que no hay prácticamente aparcamiento, los viales son tan estrechos que los camiones no pueden maniobrar y la insuficiencia de las infraestructuras es punzante. Es tan absurda la situación en algunos casos –como en Dénia- que el polígono está pero no existe, y las calles ni tienen nombre, por lo que difícilmente las empresas pueden ser geolocalizadas y deben dar las señas como se hacía en el siglo pasado: “en la esquina de la nave azul, giras y luego a la tercera calle…”

Desde CEDMA se ha insistido ya en varias ocasiones (y vamos a seguir haciéndolo) en la importancia de buscar un modelo de desarrollo público de suelo industrial, bien ordenado y diseñado, que favorezca la implantación de nuevos proyectos y evite especulaciones sobre el precio de los terrenos.

Este suelo, para resultar ventajoso y eficaz de cara a una reindustrialización de la comarca, debería estar lo mejor conectado posible: próximo a la autopista; con una fácil vía de acceso al Puerto de Dénia; cercano al futuro trazado del tren de vía ancha (sí, eso también) y con las redes de comunicación digital más avanzadas.

¿Deben ser todos los polígonos industriales de todos los pueblos de la Marina Alta así de ahora en adelante? Todos deberían subsanar sus deficiencias, que las tienen. Y además, deberíamos levantar uno o dos polígonos amplios, accesibles, diseñados específicamente para la industria y gestionados a nivel comarcal, quizá a través de un consorcio. Esto supondría un auténtico revulsivo para nuestra economía interior y nos fortalecería de cara a las vacas flacas que nos están anunciando casi todas las formaciones políticas en esta campaña otoñal.