Posiblemente el partido comenzó mal cuando en el calentamiento se lesionó Paco. Pero resultó al contrario. Renzo ocupó su lugar y volvimos a ver al Renzo desbordante por banda.

Ante un campo lleno, el Dénia jugó uno de sus mejores partidos con una de las mejores actitudes que se le reclamaban y con un dispositivo táctico excelente. El partido y los puntos eran vitales y se cumplieron las expectativas más positivas ante un buen rival con mucha calidad y quizá una marcha de más que acabó pasándole factura. Se quedó con 9 hombres, el último expulsado ya sin tiempo para la reacción. Pero es que tuvo delante a un equipo que se vació por completo. Que encontró pronto el gol en la primera mitad y que lo repetiría en las mismas circunstancias. saque de esquina y Cristian siempre atento a los rechaces, empujó dos veces el balón al red. Acortó distancias el Castellonense al marcar de claro penalti, pero ese gol lejos de descomponer a los de Juan Carlos, pareció darles más fuerza. Una presión constante que desafiaba al fuerte calor que hizo esta tarde. Y ahí estuvo la clave de la victoria. Fue físicamente más constante que su rival al que ya con 10 desbordó una y otra vez. Sobre todo por medio de un Luis Domenech que las peleó todas y las condujo todas. Panucci se encargaría de cerrar el marcador sin ver un sólo momento peligrar el mismo. Salieron Jordi y César para sustituir a Renzo y Javi. No sólo no lo notó el equipo sino que jugó sin Panucci por Josep y todo siguió igual. Un triunfo fundamental sobre un rival directo que además se potencia con la derrota del Beniganim su otro aspirante.