Al Dénia se le sigue atragantando los equipos de la parte baja de la tabla. Su desplazamiento al campo del Portuarios necesitado de puntos volvió a dar otro disgusto a la parroquia dianense. Esteban apostó por un once más que defensivo. Plagado de defensores Roberto Navarro no juega igual ni puede sin un compañero arriba. Dejó a Koke en el banquillo y nutrió la defensa de centrales. Así ocurrió que un equipo el local, salió más decidido. Marcó y se quedó con 10 pero así y con todo se fue al descanso con un 2-0.

El Dénia fue otro en la segunda mitad pero sin puntería. Cambios incluído Fayé pero sin tino alguno. Por cierto que Maxi volvió al banquillo. Ni siquiera el tener uno menos fue aprovechado por los visitantes que aún encajaron el humillante tercer gol.

Fiasco de nuevo en todas sus vertientes y así estamos, una de cal y otra de arena.