Sin duda ha sido el asunto más polémico de este año que está a punto de marcharse.

El cierre de M.de Campo cuando comenzó la pandemia fue la excusa perfecta para mantener cerrada la calle. Sin embargo las reacciones de hosteleros, comerciantes y vecinos además de una buena parte de los ciudadanos, mostraron su rechazo a la medida. Una medida, que el alcalde Vicent Grimalt defendió como suya e hizo valer su posición de primer edil frente a otros concejales de su gobierno que solían aparcar sus vehículos en un tramo de la arteria principal de la ciudad y que se mostraron contrarios ante sus círculos aunque en una reunión de grupo, el tema quedó zanjado para no mostrar una quiebra em el seno del equipo de gobierno.

En los últimos días la presión ha sido mayor y tras la reflexión y las escenas de calle casi desierta y un encuentro que resultó muy agrio, Grimalt, reculó y ha dado la orden de que la calle se abra esta misma tarde.

En lo que no ha dado marcha atrás, el alcalde, ha sido en la exigencia de que el solar del antiguo ambulatorio se convierta en un parking y mucho menos en altura dando posibilidad a una gran superficie muy conocida de capital valenciano, dispuesta a sufragar las obras a cambio de construir tres alturas para albergar unos 1000 vehículos.