El Ajuntament de Dénia trabaja en las medidas de reordenación del espacio público para adaptarlo a las normas de distanciación social y la llamada nueva normalidad que iremos logrando en las sucesivas fases de desescalada que han empezado esta semana.

Las concejalías de Territorio y de Protección Ciudadana trabajan coordinadas para establecer estas medidas conjugando dos objetivos. Por un lado, garantizar la seguridad de la ciudadanía, procurando espacios suficientes para transitar por la ciudad manteniendo la distanciación y por otro, ayudar al sector de la hostelería y el comercio a adaptarse y encarar la nueva situación.

Ayer lunes se mantuvo  un nuevo encuentro con Aehtma, en esta ocasión a pie de calle, con asistencia de concejales y técnicos municipales, para estudiar las posibilidades de ocupación de la vía pública por parte de los locales, que pueden sacar el 50% del total de mesas que tienen permitidas y tienen que cumplir las medidas de distanciación, dejando al menos 2 metros de separación entre mesas. Hay que recordar que estos establecimientos retomarán la actividad a partir del próximo lunes, fecha de inicio prevista para el comienzo de la Fase 1 de la desescalada.

El ayuntamiento ha establecido que tanto los locales asociados a Aehtma como los que no lo están tienen que presentar al consistorio su propuesta de ordenación de la terraza, con información sobre la ubicación, plano de mesas y sillas y distancias. El ayuntamiento estudiará cada propuesta y, si se ajusta a la normativa, la aprobará.

De momento, según ha anunciado la concejala de Territorio, Maria Josep Ripoll, a partir de lunes próximo se cerrará al tráfico la calle Marqués de Campo para que las terrazas se puedan montar en la calzada con las distancias exigidas y quede garantizado el espacio suficiente para que la gente pueda pasear y acceder a los comercios sin riesgos.

Ripoll afirma, y así lo ha expresado también en la comisión interdepartamental celebrada hoy con asistencia de los portavoces de los grupos municipales, miembros del equipo de gobierno y personal técnico del ayuntamiento, que la ciudad necesita «espacios para la circulación segura de la gente» y, por eso, en las zonas donde hay muchos bares y restaurantes, «tenemos que peatonalizar si quieren montar terrazas».

Esta medida adoptada para la calle Marqués de CampoCampo se estudiará también para otras zonas con actividad hostelera y comercial como la calle La Mar, la Glorieta o Quevedo.

En otras zonas con espacio suficiente, como la calle Magallanes, algunas plazas de Baix la Mar, Ramón y Cajal o la plaza del Convento, se llevará a cabo una reordenación de las terrazas para poder garantizar la distanciación.

Otras calles de la ciudad, como Loreto o el paseo del Saladar, tienen limitaciones de espacio que harán que solo algunos locales puedan aprovechar espacios puntuales.

Paralelamente, el ayuntamiento está trabajando en la reorganización del espacio público para ampliar el espacio peatonal y garantizar las medidas de seguridad y distanciación social que establece la ley y que es de 2 metros entre las personas.

La idea es aplicar ciertas medidas temporales, como la ampliación de aceras y la priorización del paso de peatones en aquellos puntos más conflictivos por el volumen de tráfico de personas. La ampliación del espacio en las aceras se materializará con elementos temporales como vallas, new jerseys, pintura o conos. También se contemplan medidas de pacificación del tráfico, reduciendo la velocidad en algunas calles, el cambio del aparcamiento en batería a la modalidad de cordón en otras y se estudiarán posibles peatonalizaciones.