Después de que Alcalde previo al Pleno Extraordinario del viernes censurara la postura y las declaraciones de Compromís sobre la negativa a asumir las delegaciones que les ofreció, Rafa Carrió, volvió a cargar contra las matizaciones realizadas por Vicent Grimalt.

Este manifestó que imaginaba de antemano que no aceptarían delegaciones si ganaban las elecciones por mayoría absoluta como así fue además de entender que ello podía significar no querer trabajar por Dénia, como respuesta a que se tildase de burla el ofrecimiento, defendiendo al mismo tiempo que la lógica con doce concejales obliga a repartir las principales entre los elegidos por la ciudadanía con tal mayoría.  Pues bien, tras los plenos, porque fueron dos, Rafa Carrió volvió a utilizar la palabra burla:

 

Carrió comenzó su intervención acompañado por sus compañeros Vicent Crespo y Eva Ronda. Insistió en que acusarles de no querer trabajar por la ciudad era una declaración y una postura hipócrita como demuestra el que no aceptasen delegaciones sólo para figurar con la diferencia de que una cosa es no trabajar por Dénia y sí trabajar para Dénia y su progreso.

 

 

Carrió detalló un encuentro posterior a las elecciones en las que esperaba al menos se le cediesen alguna de las competencias que llevaron en la pasada legislatura como una especie de compromiso por un segundo Pacte del Castell y por tanto no era cierto que no realizasen alguna contra oferta.