«Dicen que de las crisis aprendemos y mucho. ¿Qué hemos aprendido de la última?
Aquí tenéis dos ejemplos de actos de vandalismo que dañan los espacios públicos y, por lo tanto, derrochan los recursos municipales:
Árboles rotos y arrancados en la plaza Mariana Pineda.
Basura abandonada en la playa, resultado del ‘botellón».

Con estas palabras, el consistorio dianense, denunciaba en las redes sociales dos de los actos vandálicos más ostensibles que se han visto en las últimas horas en plena fase de desescalada.

Durante todas las Fases, la policía ha tenido que actuar por denuncias de fiestas ilegales y botellones que grupos de jóvenes de forma incívica y sobre todo insolidaria con la situación de luto nacional o el trabajo exhaustivo y de riesgo de los sanitarios, habían venido realizando.

¿Puede ser esta una tónica aunque no sea numerosa ni generalizada al alcanzar el estado de normalidad?. A esto también nos enfrentamos, ya que las medidas de distanciamiento y las mascarillas van a ser obligatorias mucho tiempo y todo ello puede conducirnos de nuevo a que haya rebrotes de coronavirus, independientemente, de los comportamientos que en este caso están acompañados de vandalismo.