El controvertido proyecto del Residencial Las Olas en primera línea de playa en Dénia se ha convertido en un punto negro del litoral, que Ecologistas en Acción han marcado ahora con una Bandera Negra. En su informe anual de Banderas Negras 2017 consideran que la tramitación del proyectado complejo de cinco plantas a pie del mar en una playa ya muy destruida es “otro ejemplo de la falta de sensibilidad por parte de las administraciones públicas respecto a la erosión costera”.
 
En su informe anual han asignado 48 Banderas Negras en todo el litoral de España. Dos Banderas Negras se ha asignado a la Comunitat Valenciana y marcan puntos de contaminación o destrucción y/o también mala gestión de la administración.
 
En la provincia de Alicante Ecologistas en Acción denuncian la contaminación por la actividad industrial en el puerto de Alicante; la ampliación de la playa Portet de Moraira con un vertido de arena con efectos negativos para la pradera de posidonia; y el caso de Las Olas en el tramo Blay Beach de Les Marines en Dénia, “unas de las franjas más delicadas del litoral dianense”, donde la fuerte erosión y la construcción han destruido ya gran parte de la playa. Los casos de Moraira y Denia comparten una bandera por mala gestión de la costa.
 
“Ante la erosión que se ha producido en esta zona, con los temporales batiendo sobre las construcciones existentes en primera línea, parece que es un sinsentido permitir que se siga urbanizando en primera línea”, escriben los Ecologistas en su informe. “Pero ni los temporales en invierno, que causaron en el litoral de Dénia graves daños, ni la protesta masiva de los vecinos parecen impedir a la promotora continuar su camino de levantar esta nueva urbanización a pie del mar”.
 
La promotora pretende construir un bloque de casi veinte metros de altura con 19 apartamentos de lujo. “Todo eso en un lugar que está muy castigado por la erosión y la construcción. Un tramo de playa que cada año hay que regenerar con miles de toneladas de arena”, critica la organización ecologista.
 
“Todo esto, junto con la inundabilidad de los terrenos, debería ser según la Ley de Costas motivo suficiente para no permitir una nueva construcción de estas características”. Pero la tramitación del proyecto sigue adelante.