Aunque el Dénia no tuvo rival en el Racing de Algemesí, equipo que corre mucho y poco más, demostró que hay un conjunto que debe creer en sí mismo y en el que algunos jugadores han de trabajar un plus más para complementar la calidad de todos y cada uno de ellos y el extraordinario banquillo del que se dispone y en el que en partidos como éste uno echa de menos a Henry.

Salió el Dénia con un falso 4-4-2 si no se retrasaba Jordi con Paco en la manija del equipo y Josep en el lateral. Como siempre le correspondió a Panucci el gol. Fue el que habría una primera parte en la que cayeron tres más.  Jordi viendo el agujero defensivo, Sergio Poveda con un manejo de balón de mucha clase y el trabajador Ferrán Monzó que luego se movería al lateral. Lo del banquillo se demuestra con jugadores que empezaron en él como Jordi, César y Cristian.

La segunda mitad fue la clásica de cuando vas ganando holgadamente aunque pudieron caer además del quinto obra de Javi, otros tres muy claros. Lo mejor del rival que nunca se rindió pero con su poco arsenal y calidad.

Este resultado debe ser un buen aval para regalar a los aficionados una felicitación de Navidad puntuando en Beniganim.