Los refuerzos que han equilibrado las bajas en un equipo desconcertante, no ayudaron mucho a cambiar la imagen de un equipo sin confianza en sí mismo. Y además con un banquillo vacío en el que no pudo ni estar el nuevo fichaje procedente del dianense, Llinares, sin ficha todavía. Encarrila cuatro derrotas consecutivas y es más que evidente que el técnico Bermejillo no es capaz de encontrar como levantar la moral de los suyos. Esta vez en casa ante un Pallejá en mitad de la clasificación pero que certificó sus buenos datos goleadores, se llevo los tres puntos. Parece cada partido una historia que se repite. Gol de inicio de Edu y destensión total para llegar al descanso 2 a 4 con un gol maquillador de Curro al filo del mismo. Llegaría incluso una expulsión de Tarín para mermar el número de efectivos y los catalanes desbordaron con gol en cada llegada. Sólo Blai estuvo efectivo y el marcador se quedó en un preocupante 4 a 7.