Contrariamente a lo que le había sucedido en algunos partidos, los dianenses remontaron en un tirón y arrebato de un minuto y a uno del final. Había marcado a los 13 de la segunda parte su único gol el Talayuela, y cuando parecía que el partido acabaría con este exiguo marcador, a un minuto del final, primero Jaen y luego Mika dejaron a los cacereños, un equipo con piel de cordero y corazón de lobo, sin el triunfo. Ahora acabará la liga en Ondara la próxima semana al disputarse en Dénia els Mini Jocs.