El grupo municipal de Compromís ha hecho también balance del primer año de legislatura “como ya veníamos haciendo con el Acuerdo del Castell, pero ahora desde la oposición y como segunda fuerza política, en el ejercicio de nuestro deber y derecho de fiscalizar y valorar las actuaciones del gobierno” ha explicado Rafa Carrió, portavoz del grupo. Eso sí, lo ha querido hacer una vez ha finalizado el Estado de Alarma producido por la situación de la COVID-19 “tiempo durante el cual hemos dejado la crítica de lado para centrarnos únicamente al dar estabilidad, apoyo y propuestas en positivo al equipo de gobierno, priorizando el consenso y la unidad en el difícil contexto que hemos sufrido”.

En este sentido, Carrió ha querido felicitar la predisposición, trabajo y responsabilidad de cada uno de los empleados del Ayuntamiento, y ha valorado positivamente la gestión progresista del equipo de gobierno, “porque a pesar de que no ha sido nada fácil gestionar un desastre detrás de otro (DANA, Glòria y ahora COVID-19) han puesto en marcha muchas medidas sociales positivas”.

Sin embargo, también ha recalcado que “hemos tenido dificultad para colaborar y nos ha faltado consideración en ciertos momentos a pesar de haber estado positivos”, aludiendo a la Comisión Interdepartamental creada con el objetivo de ser un ente participativo de todos los grupos “y es que ha sido más un órgano informativo de las decisiones del equipo de gobierno que participativo, donde la oposición ha hecho propuestas que o han sido ignoradas o les han dado la vuelta para no admitirlas”.
Como ejemplos ha señalado la propuesta de Compromís de aplazar los recibos de agua a la ciudadanía, “la cual ignoran y deciden hacerlo solo al sector la Hostelería”; o la propuesta de suspender la tasa de ocupación de vía pública al sector hostalero que, “siendo posible y real en otros municipios, descartan para anunciar en su lugar una bonificación de la tasa”.

Pero a parte de las dificultades de la DANA, Glòria y la gestión de la crisis sanitaria, Carrió ha resumido el primer año de gobierno en solitario del PSPV como «la continuación de proyectos ya comenzados de la anterior legislatura, la externalización de estudios, la subida de sueldos y el rodillo”.

En primer lugar, Carrió ha calificado el balance realizado por el PSPV de su primer año de gobierno en solitario como “parcial y exagerado”. “Nosotros queremos que todos los proyectos tengan éxito, y en un año de gobierno se han conseguido algunos, pero hace falta no olvidar que en su mayoría no son una novedad, corresponden a proyectos que ya se pusieron en marcha con el Acuerdo del Castell y que también son proyectos de Compromís”. Entre los ejemplos, ha denominado los proyectos del Plan Edificant, Gasterra, el Espacio Castejón, la Pista de Atletismo, el césped de Diego Mena, el Tramo Joan Fuster, los proyectos de la Diputación (Oeste-Pare Pere, Tenor Cortis, calle Mayor), y otras del Plan Confianza.

Por el contrario, ha manifestado no saber nada de donde están los resultados de proyectos pendientes como el Plan General, la consecución de la obra de Valero de Palma, el Museo Festero, la fachada de la Casa de la Cultura, el estudio de los pliegos de condiciones del nuevo contrato de limpieza urbana, el Puerto Autónomo, o el Plan Director del Castillo, entre otros muchos. Y así mismo, también ha criticado que en muchas concejalías no se ha notado ninguna actividad, y que todo ha sido externalizar y contratar estudios para realizar proyectos que, “a día de hoy vienen como éxitos y no son todavía una realidad”.

“Lo que no ha continuado es la honestidad, la humildad y la austeridad que era normal en la anterior legislatura”, y por eso, entre otras cosas, “Compromís hace falta en el gobierno del Ayuntamiento de Dénia” ha dicho el edil.

Para finalizar, Carrió ha hecho balance interno y ha dicho que Compromís continuará priorizando la estabilidad y el bien común, siente positivo y apoyando cuando corresponda; aportante propuestas, como han sido la de la construcción de una redonda en el cruce de Santa Llúcia, y mociones, como la de la creación de una Mesa de Bienestar Animal, para denominar algunas.

Respecto a esta última, la delegada de la misma, Eva Ronda, ha intervenido para recordar que “estamos muy agradecidos porque nos han querido dar responsabilidad y queremos trabajar para garantizar la participación social en asuntos relacionados con la protección animal, pero queremos que sea un órgano verdaderamente de colaboración y no vayamos a permitir que, para depender de Alcaldía, se nos margine de las decisiones”. Por último, ha explicado que todavía no está constituida oficialmente a causa del aplazamiento de los procesos administrativos, “pero en breve estará en marcha y empezaremos a establecer contacto y reuniones con los agentes implicados en el mundo animal”.