A veces el pez grande no se come al chico. Sobre todo cuando es pescador, llámase entrenador, lo impide. Guillermo planteó un partido sabedor del potencial del líder Roda. Había que ahogar al visitante y mostrar una defensa sin fisuras. Y así fue y así llegó esta importante victoria. El trabajo defensivo hasta la extenuación fue sin duda la clave permitiendo contras peligrosas e incluso desaprovechar alguna ocasión de gol.

Con el 1 a 1 en el marcador, el equipo lejos de desfallecer siguió siendo muy solidario y así llegaría el gol de la victoria de nuevo en una contra. Omar y Alejandro fueron los autores de los goles pero hay que repartir los tres puntos entre todo el equipo y el cuerpo técnico.

La victoria permite dejar el farolillo rojo y sumar una segunda victoria que puede abrir un nuevo tiempo ya que la distancia a puestos de salvación es tan solo de tres puntos.