La Policía Nacional detenía en Calpe a un súbdito holandés y con el a un grupo que queda desarticulado tras culminar una operación que comenzó en Holanda y que llevó a los cuerpos de seguridad a investigar el recorrido del dinero que se blanqueaba con la venta de estupefacientes a gran escala.

Era la ciudad del Peñón dónde residía parte del operativo y su cabecilla quienes procedían a «lavar» el dinero a través de operaciones inmobiliarias tanto de venta como de alquileres en toda la provincia de Alicante.