Siguen creciéndole los enanos al CD Dénia por el asunto del la sección de Fútbol Sala. Ahora también el Ayuntamiento de Dénia ha bloqueado la subvención municipal. Lo que mal comienza mal acaba. Hubiera sido más lógico que como muchos socios pidieron en la Asamblea se desvincularan ambas secciones y seguramente los anteriores gestores hubieran seguido con el Fútbol Sala una vez normalizada la deuda de unos a estos. Porque independientemente de la “pelea” por la presidencia y en cómo derivó la citada Asamblea, la gestión de Ferreres y Tent fue modélica como se demuestra el que los jugadores cerraron filas con sus directivos. Una vez en el empeño abanderado por el ahora dimitido Javi Llull, las cosas tanto en lo deportivo como en lo económico ha ido de mal en peor. Refuerzos que encarecían la nómina que finalmente junto a otros gastos podrían suponer una cantidad superior a los 18.000 euros, una cantidad enorme que justifica una gestión nefasta. Y ahora ¿qué?. Evidentemente los jugadores, no todos, no han estado cómodos desde el principio y los impagos han ayudado a plantarse. ¿Qué puede y debe ocurrir?. Lo primero, fracasadas las gestiones de los colaboradores Manolo Catalá y David Molina, porque es inviable que se hagan cargo, que bastante han hecho con su colaboración desinteresada de la deuda y hacerse cargo de la sección, que pudiera interesar en estas condiciones a otros, ex directivos quizá, sería asumir la deuda el Club. Porque las dos secciones están sujetas a la jerarquía del Club Deportivo Dénia. Esto trastocaría la planificación económica del Club pero no cabe otra. E inmediatamente convocar una Asamblea Extraordinaria para que los socios se pronuncien y demostrado ha quedado que el Fútbol y el Fútbol Sala han de caminar separados. Y aunque son los socios los primeros que han de conocer la verdad de la situación, no estaría de más que tanto Llull como Gema Estrela con luz y taquígrafos comparezcan para dar las explicaciones pertinentes.