Un miembro de mucho peso en el ejecutivo dianense salió públicamente en el asunto de la polémica estación de autobuses para aceptar las críticas vertidas a centenares. Pero detalló que no lo hacía por la presión de las redes sociales. Es cierto y lamentable que hay algunos, escondidos o no en el anonimato que desde su mala educación, grosería y actitud    estropean el buen uso que se puede hacer de muchas de las publicaciones que delatan incivismo, daños, descuido y un largo etcétera. Hoy somos 16.000 (gran trabajo de los administradores) los que seguimos por ejemplo en Facebook La Ciudad de Dénia. Pues ahí encontramos cada día ilustraciones de las comentadas. Es evidente que el gobierno no puede llegar a todo y que la vigilancia deja bastante que desear. Pues bien, en la red aparecen fotos e imágenes muy elocuentes que yo al menos, y disculpas por la primera persona, aprovecharía y agradecería el trabajo que me hacen. Incluso de los trabajos municipales que siendo pequeños se eternizan entre el horario que comienza a las 08h,se interrumpe una hora a las 09h y se acaba a las 14h, lo que seguramente sólo pasa en este bendito país, por lo que el plazo de seis o siete días pasa a ser de un mes. Acudir en el tiempo más breve posible y solucionarlo. Pero, claro, son la redes sociales y no están en los parámetros de la atención municipal. Curioso, porque puestos a responder en ellas o a reaccionar, me consta que sí son el resorte que mueve las reacciones. Una pena.