La Junta General de Amjasa ha aprobado por unanimidad la creación de un Fondo Social de ayudas por importe de un millón de euros para las familias afectadas por la crisis derivada de la epidemia del Covid 19. Con este fondo se brindará una especial atención (con bonificaciones o exenciones en el recibo del agua) a las personas en las que concurra la condición de consumidor vulnerable o en riesgo de exclusión social.

Amjasa reafirma así su condición de empresa pública fuertemente comprometida con la sociedad y deja previsto su margen de respuesta ante la situación precaria “a la que se verán abocadas numerosas familias por el cierre de establecimientos o por sufrir ERTEs, y más en una ciudad con un marcado carácter turístico”.

En la junta de hoy, la hídrica también ha aprobado por unanimidad sus cuentas del 2019, que cierran con un beneficio de 1’1 millones y que se destinará prácticamente en su totalidad al citado plan social de ayudas.

En la sesión también se ha presentado la memoria de responsabilidad social corporativa del pasado año, un completo documento que repasa su desempeño medioambiental, social y económico.

Entre las actividades comprometidas con el entorno, Amjasa habla de sus constantes acciones contra las toallitas higiénicas que arrasan las cañerías, o de la segunda fase de la campaña ProGrifo “Més aixeta i menys plàstic” por la que se repartieron 2.000 cantimploras entre los escolares de Xàbia y se ha pactado la reactivación de las fuentes públicas promoviendo los envases reutilizables frente al plástico que tanto contamina el planeta.

También la licitación de servicios básicos, como el del suministro eléctrico, bajo estrategias de sostenibilidad, por ejemplo exigiendo a la empresa suministradora la certificación de que el 100% del suministro de energía proviene de fuentes renovables. O la renovación de su flota con vehículos eléctricos (ya son 16 en total), demostrando así su fuerte compromiso con el medio ambiente y la eficiencia energética. Y aparejada a esta renovación de la flota, Amjasa ha instalado en sus dependencias del Camí Cabanes seis estaciones de recarga para uso interno y una séptima de carga rápida que tendrá carácter público.

Además, la empresa pública ha instalado paneles de energía fotovoltaica para hacer funcionar una de sus redes, en concreto, en la instalación de bombeo de La Falzia, con la que abastece de agua a las urbanizaciones Balcón al Mar, La Cala y Ambolo.

Por último recuerda que gracias a su compromiso en la defensa como bien público y derecho humano, Xàbia se ha convertido en el primer municipio valenciano en sumarse al movimiento internacional “Comunidades Azules”.

En materia social, Amjasa mantuvo su apoyo económico al fomento de la promoción del deporte y la actividad física en la localidad. También en el fomento de la cultura, colaborando en la edición de un catálogo del artista Lucebert, y en educación, conveniando con los institutos la realización de las prácticas o bonificando el consumo de agua a los centros a cambio de introducir espacios formativos en materia de ahorro, sostenibilidad medioambiental y transmisión de la cultura del agua.

También existe un convenio de colaboración con otros agentes sociales como el Asilo de Xàbia y medidas facilitadoras para abonados en situación de pobreza energética.

Memoria económica

En materia económica, cierra 2019 con unos ingresos de 9.415.308,75 (medio millón menos que el año pasado) y unos gastos de 8.594.387,50 euros (un millón más). Esta disminución del Valor Económico Retenido, según Amjasa, estaba prevista en tanto que está ligada a la planificación estratégica de la compañía.

Se ha producido una bajada en la facturación respecto al anterior, al tiempo que han aumentado los rendimientos, algo que achacan al efecto de las campañas de consumo responsable y a los trabajos de gestión de la red -ajuste de presiones, etc…- que repercute directamente en las fugas y por tanto a aumentar, tal y como ha sucedido el rendimiento de la red.

El segundo motivo que explica la brusca reducción en el Valor Económico Retenido, es el aumento de los costes operativos. En 2018 se realizaron obras de renovación en 6.317 metros de tubería mientras que en 2019 se actualizó 13.573 metros, más del doble y ya dentro de los parámetros que recomiendan los expertos para asegurar la sostenibilidad de la red.