Manuel Mir, el abuelo coraje de Xàbia, va poco a poco mejorando su calidad de vida. En las últimas semanas la luz ha vuelto a las zonas comunes de su casa, situada en la calle Favara número 5 y ya puede salir de casa cuando oscurece.

Mir atendió ayer a los medios para explicar que, tal y como se comprometió y así lo recogió esta redacción tras hablar con ellos, la Sareb (el banco malo propietario del bloque donde vive) ha dado luz verde -nunca mejor dicho- a que las zonas comunes de la finca tuvieran iluminación, ha arreglado los desperfectos que había en el portal y el cuarto de contadores de agua, y además ha puesto en marcha el ascensor.

A sus 81 años, Mir sigue con su lucha y quiere que la Sareb afronte ahora otro de los problemas. Todo el agua que cae en las terrazas de la parte superior del edificio caen en un patio interior, ese agua, según Mir “debería ir a la calle” y por eso cree que se deberían colocar unas tuberías hacía fuera.

El abuelo coraje no entiende porque “todavía no se ha cumplido la sentencia que dice que me tienen que escriturar la casa a mi nombre libre de cargas” y volvió a lamentarse de que uno de los embargos sea del Ayuntamiento por importe de 30.000 euros. Según dijo este embargo es del impago del Ibi de cuando el promotor aún no había construido y exigió de nuevo que el Ayuntamiento lo retire y “se lo cobre a la Sareb que es la propietaria de ahora”.

Mir aseguró que cuando tenga la vivienda escriturada a su nombre pagará sus impuestos y también el agua “pero Amjasa tiene que ponerme un contador” porque -subrayó- que no va a pagar el agua de toda la comunidad. Por el momento, el agua que usa la de obra.