Sube en nivel de preocupación a puertas del mes de agosto y con buenas previsiones para el mercado turístico en Dénia.

Que se vuelva a cifras de los peores momentos, casi 1000 contagios en un día, que los rebrotes se multipliquen, hacen de la capital de la comarca un lugar que debe reforzar todavía más las medidas actuales para evitar que se apliquen otras más duras si la Consellería de Sanidad lo decidiese.

Los datos son claros: reuniones familiares numerosas, celebraciones, el ocio y el botellón están en las miras de Sanidad. Los márgenes de reducción de edad entre los 20 y los 40 años han confirmado la relajación de la franja citada. Pero al mismo tiempo, los especialistas apuntan que precisamente los jóvenes son por esa condición, menos susceptibles de sufrir los efectos del coronavirus. Pero sin embargo son más asintomáticos con lo cual a última hora ya ha subido el perfil a los 45 años y al margen de rebrotes se han vuelto a dar vertiginosamente transmisiones comunitarias.

La Generalitat dicta ya el que se impongan sanciones por no llevar mascarilla con lo que traspasa a los ayuntamientos un mensaje que deberá aplicar,todo antes de que al final se dé un importante paso atrás. Y visto lo visto, sigue un alto porcentaje de personas que no respetan la norma, sobre todo fuera de las calles principales.

El calor la distancia de seguridad, son elementos que juegan su papel a la hora de decidir no colocarse la mascarilla. Pero la norma y la ley están por encima de aquello.

Responsabilidad. No volvamos atrás.