No mereció el Dénia esta derrota, con un marcador que no refleja la justicia del juego. Es evidente que el Dénia no tiene gol, pero si encima crea ocasiones y estrella el balón tres veces en los palos, queda todo dicho.

Fue un mazazo recibir el primer gol a los doce minutos cuando los dianenses apenas habían entrado en juego. Y de nuevo un desajuste defensivo y un Maxi que pudo hacer más llegando a tocar el balón que entró en su portería.

Sobre todo y por lo visto en la segunda parte, este Dénia sigue poniendo muchas ganas y es un equipo que va a más, sin gol, eso sí. Pero el dominio del juego en la segunda mitad y el Tavernes pidiendo casi la hora, definen esa mejoría en un equipo siempre incomodísimo para el rival y que no le pierde la cara al partido. Si decíamos lo de Maxi, queda también el paradón que hizo en un penalti con el que se castigó a los amarillos quienes con el afán de buscar el empate descuidaron las líneas y en una contra el Tavernes ya en el 96 hizo el segundo. Lo dicho, marcador excesivo para un Dénia que no mereció la derrota y que puede que este partido suponga un antes y un después aunque frente al Carcaixent líder en el próximo encuentro.

FOTO: Miguel